Mi bebe duerme mal o duerme bien, bebé durmiendo feliz en la cama de los padres haciendo coclecho
Conciliando Crianza Maternidad

¿Mi bebé duerme mal?

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Os voy a spoilear desde ya. Mi bebé no duerme mal, no ha dormido mal nunca… pero si mi bebé se encontrara en otra familia, a lo mejor no pensarían lo mismo.

Muchísima gente piensa que su bebé duerme mal.

Creo que de los temas sobre los que más hemos hablado las mamás en mi entorno, y sobre el cual más me han preguntado después de lactancia y alimentación, es el sueño del bebé.

En esta primera laaaarga parte os voy a hablar un poco por encima del sueño del bebé, de su evolución normal, para que podáis valorar si es cierto que vuestro bebé duerme mal, y es posible que tenga una alteración del sueño… o si tan solo es un bebé como cualquier otro.

¿Tu bebé duerme mal?

¿O a lo mejor es que tu concepto del sueño infantil no corresponde con la realidad de la naturaleza de un bebé?

Todos tenemos metida en la cabeza esa dichosa famosa frase de “he dormido como un bebé” haciendo referencia a una noche dormida plácidamente del tirón.

La mayoría imaginamos que cuando nuestro hijo nazca, dormirá 18 horas al día… y es posible que las duerma, pero no las dormirá del tirón. Los niños que duermen 6-8 horas del tirón desde el nacimiento existen, pero son la excepción, no la norma.

Los bebés nacen sabiendo dormir, no les tenemos que enseñar ni con métodos ni con extraños rituales. Su sueño está perfectamente adaptado a las necesidades de cada etapa… y lo que ocurre es que nosotros no sabemos ver y valorar que necesidades son esas.

¿Cómo se yo si mi bebé duerme mal?

Para cuando nació mi hija, y después del susto inicial que supuso descubrir que la lactancia no era ese momento mágico con confeti y unicornios que contaban y soñaba…Y que podía ser que no supiera mucho o nada de bebés, decidí leer mucho y ahondar más en el tipo de crianza que deseábamos.

Por suerte, aunque no supiera una poca mierda mucho de como eran los bebés realmente, sí intentaba hacer mucho caso a mi instinto, y teníamos muy claro que queríamos y queremos una educación respetuosa y positiva.

Así que tras Carlos Gonzalez el siguiente libro con el que me hice fue Dormir sin lágrimas de Rosa Jové, un imprescindible entre los imprescindibles, que os animo a leer incluso si vuestros hijos son algo mayores.

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Explica con pelos y señales como es el sueño de un niño desde el momento que nace hasta los 5-6 años, que es cuando empiezan a tener un sueño parecido al del adulto…

Sorpresa! No, el sueño no se estabiliza hasta esa edad. Así que, paciencia y leer buena letra.

Un libro que explica el sueño del niño.

Este libro, a diferencia de otros famosos manuales de conducta, no te da pautas sobre como dormir a tu bebé ni te impone un método para que los niños hagan eso que llevan haciendo desde que el ser humano existe.

Te explica de manera sencilla y con lenguaje comprensible, como es el sueño de un bebé en todas sus fases. No da recetas mágicas ni soluciones fáciles (que son irreales), sino que te hace comprender lo que pasa, que es algo que a mi me ha servido de muchísimo.

Tu bebé no duerme mal, duerme como un bebé normal.

Cuando leí este libro, comprendí un poco mejor, ya con detalles y explicaciones que tienen todo el sentido, que mi hija era un bebé normal y dormía de acuerdo a su desarrollo.

Más allá de nuestros 3 primeros meses, que no son equiparables a otros bebés por culpa del maldito frenillo lingual corto, mi hija ha dormido tal y como se describe en el libro… que poco o nada tiene que ver con esa idea errónea de bebés que duermen 6 horas seguidas.

Os voy a intentar resumir lo más brevemente posible lo que Jové explica más en profundidad en su libro, para que entendáis que lo que pasa con vuestro bebé es normal. Si aún así pensáis que vuestro hijo puede tener un trastorno del sueño, en dicho libro hay una segunda parte que enumera este tipo de problemas.

Tu bebé no duerme mal, duerme tal y como debería.

Evolución (real) del sueño infantil.

Tal y como os adelantaba al principio, los niños duermen de acuerdo a sus necesidades de crecimiento y evolución. El sueño cumple una función tan importante como comer o respirar, y al igual que éstas, el cuerpo sabe exactamente lo que necesita y duerme de acuerdo a ello.

De los 0 a los 3 meses.

En estos primeros meses, el bebé lo que necesita es:

  • Alimentarse frecuentemente: los recién nacidos tiene un estómago muy pequeño y un sistema digestivo inmaduro, por lo que necesitan comer muy a menudo para evitar hipoglucemias, especialmente si toman lactancia materna ya que esta se digiere de manera muy rápida y efectiva.
  • Mantener la alerta de su cuidador: Para asegurarse esa comida y el cuidado necesarios, estamos genéticamente programados para reclamar a nuestro cuidador y tenerlo cerca durante estos primeros meses años.
  • Desarrollar la mente: estos pequeños sueños, muy frecuentes, le permiten al bebé asimilar lo que ha captado del mundo y comenzar a formar una percepción del mismo.
  • Madurar: el ser humano, a diferencia de la mayoría de especies, nace sin estar completamente desarrollado para vivir con autonomía una vez viene al mundo, por lo que este primer año es prácticamente una gestación extracorpórea, y por tanto estos primeros meses el bebé se siente mejor si el entorno y las sensaciones son parecidas al interior del útero.
  • Succionar: el bebé se despierta a menudo por la necesidad de succionar, no solo para alimentarse, sino porque es una de las pocas maneras que tiene de comunicarse con el mundo y consolarse.

Teniendo en cuenta estas necesidades fisiológicas y emocionales, el sueño está perfectamente sincronizado para cubrir dichas necesidades, siendo:

  • Bifásico: a esta edad el bebé no ha adquirido aún todas las fases de sueño que tendremos de adultos. Esto le permite entrar y salir rápido de ellas, con el fin de seguir cubriendo esas necesidades mencionadas.
  • Ultradiano: no distingue entre noche y día. Tu necesitarás dormir toda la noche, pero tu bebé lo que necesita es alimentarse y por ello se despertará siempre que lo necesite.
  • Polisecuencial: a diferencia del adulto (unisecuencial, solo dormimos por la noche) o el infantil (multisecuencial, sueño nocturnos y una o varias siestas) el sueño del bebé se reparte en diferentes tandas a lo largo del día y la noche.
  • Mayor porcentaje de fase REM: necesitan adquirir mucho más conocimiento, por ello necesitan hacer más uso de esta fase del sueño.
  • Entrada directa en fase REM: vamos… que los tienes despiertos en brazos y de repente parece que les han noqueado y se han quedado fritos.  En la fase REM es donde el cuerpo descansa menos, pero asimila mucho mejor los conocimientos adquiridos. Dado que un bebé apenas se cansa físicamente, pero si está aprendiendo una cantidad inmesurable de cosas, hace esta transición de manera inmediata.

Si analizáis ambas listas, veréis que el sueño del bebé está diseñado a la perfección para adaptarse a sus necesidades en estos primeros meses de vida.

El problema que tenemos como padres y como sociedad, es que nuestra vida poco o nada permite tomarnos el tiempo para adaptarnos a estas necesidades, y este sueño choca frontalmente con nuestras necesidades de sueño y de actividad.

Mi bebé duerma mal o duerme bien, bebé en brazos de su madre durmiendo con cojin de lactancia

Pero es de vital importancia entender la importancia del sueño, y de priorizar las necesidades del bebé, pues el bebé únicamente demanda lo que necesita, y en estos primeros años, lo único que necesita es que se vean cubiertas sus necesidades de sustento y alimento.

Vuestro bebé no duerme mal, duerme exactamente como lo necesita.

De hecho, el sueño de mi hija los primeros meses era más fragmentado, corto y repetido que en un bebé normal, precisamente por su alimentación. No tenía una transferencia suficiente de leche, y por ello debía y necesitaba comer a menudo. Y por tanto, dormir a menudo.

He querido hacer mucho hincapié en esta primera etapa porque creo que es este primer choque de trenes el que más cuesta de asimilar a padres y otros adultos, y a su vez es la fase más crucial y donde más necesario es respetar las necesidades del bebé.

Empeñarnos en que un bebé duerma de acuerdo a nuestra concepción del sueño, a como duerme un adulto, no solo va a suponer una tarea dura de acometer (ir contra natura es un trabajo muy cansado) sino que las consecuencias no son nada deseables.

El momento en el que comprendí que debía dejar fluir y adaptarme a los ritmos del bebé, fue cuando empezamos todos a descansar un poco más. Porque pelear para conseguir algo que no iba a suceder, no sirve de nada.

Así que sintiéndolo mucho, os traigo la mala noticia de que los métodos para enseñar a los niños a dormir no sirven, y que en esta etapa las únicas cosas que favorecen un poco más el descanso de toda la familia son la lactancia materna y el colecho. El resto, son solo maneras de vaciar los bolsillos de los padres.

Porque tu bebé no duerme mal, sólo duerme diferente a lo que tu esperabas.

Y si, donde mejor duermen es en brazos.

De los 4 a los 7 meses.

Esta fase es la que yo llamo fase trampa. Porque la mayoría de padres vemos una “mejoría” (que es más bien una asemejanza al sueño adulto) en el sueño, y confiamos en que será así de aquí la infinito… craso error.

En esta fase los bebés han pasado esa fase inicial de supervivencia y evolucionan para ir asemejándose más a los adultos, entre otras cosas, en el sueño. Comienzan a diferenciar noche y día, adquieren el resto de fases del sueño, pasan a tener una alerta menos continua y más selectiva y hacia el final de esta fase comienza la alimentación complementaria, lo cuál supondrá un gran cambio en su sistema digestivo.

Por tanto, en esta fase, el sueño va pasando a ser más parecido al adulto, aglutinando la mayor parte de las horas de sueño (que se acortan) en la noche, y el resto en varias siestas diurnas. Empieza a poder juntar fases de sueño para hacer tiradas más largas, ya que va adquiriendo la habilidad de volverse a dormir tras un despertar.
Pero también es una fase en la que el sueño es más inestable y menos predecible, ya que la adquisición de todas estas nuevas fases, supone un gran cambio.

Si tu bebé se duerme un día a una hora y otro a otra, si hoy duerme “bien” y mañana tu bebé duerme mal un día… no le pasa nada. Tan solo está aprendiendo y adquiriendo la habilidad de dormir de una manera más parecida a la nuestra.

De los 8 a los 20 meses.

Esta es la fase de maduración. En esta época el bebé vivirá una gran cantidad de grandes momentos del desarrollo que afectarán directamente al sueño del bebé.

En estos meses/años, el bebé comenzará a comer sólidos, empezará a andar, les saldrán los dientes, empezará a controlar los esfínteres y… empieza la temida angustia por separación.

Todo esta época tan crítica e importante suponen que el sueño del niño sea temido, porque suponen la separación de los padres (incluso cuando no es física) y supone dejar de hacer todas esas cosas emocionantes que han aprendido a hacer.

Asimismo, el sueño es más inquieto que en etapas anteriores (lo cual descoloca mucho a algunos padres) porque todas esas vivencias, positivas y negativas, se asimilan durante la fase REM del sueño, y en ocasiones pueden provocar despertares nocturnos por pesadillas o terrores nocturnos.

Esta es la época en la que muchos padres suelen sentenciar que sus hijos tienen un problema con el sueño, porque cuando ellos entienden que el niño ya ha debido aprender a dormir, parece que desaprende.

La realidad es que todos esos grandes nuevos acontecimientos que está viviendo a diario, no solo afectan a su desarrollo sino que interfieren de manera natural y esperable en el sueño.

Al igual que los adultos dormimos mal esa noche antes de una cita importante, o cuando estamos nerviosos por algo, así ocurre con los bebés.

De los 3 a los 6 años.

Esta es la etapa en la que el sueño empieza a mejorar. A partir de los 3 años empezarán a ser menos frecuentes los despertares nocturnos (lo que quiere decir que hasta los 3 años SON frecuentes), que habrán desaparecido hacia los 5 años.

En estas edades comienza a perderse el sueño diurno, las siestas, lo cual es normal pero puede llevar algunos problemas asociados hasta que el niño se adapta plenamente a este cambio.
Entre los 3-4 años, algunos niños que dejan de hacer siesta, sufren un déficit de sueño lento, que compensaran en la primera tanda de la noche, encadenando varios ciclos de sueño.  Es decir, no despertarán en un tiempo largo. La dificultad de aligerar un ciclo de sueño tan grande, puede llevar a ciertos trastornos del sueño pasajeros: terrores nocturnos, sunambulismo, enuresis (volver a hacerse pipí). En cuanto el niño aprenda a regular estas descompensaciones, esta etapa pasará de manera natural.

Si tu hijo duerme solo, es muy normal que a estas edades pidan cosas que les ayuden a rebajar la ansiedad que les produce separarse de los padres, como son cuentos, canciones o caricias.
Si duermen con algún hermano, esto será menos necesario, pues se sienten acompañados.

El sueño es evolutivo.

Al igual que entendemos que un bebé que nace tardará muchos meses en emitir sonidos, y muchos años en poder mantener una conversación correcta y perfecta, debemos entender que dormir es un proceso que también evoluciona.

Bebé durmiendo en cojín de lactancia mientras madre trabaja y concilia, mi bebe duerme mal

Aprendemos y cambiamos nuestras habilidades y conductas para adaptarnos al momento de vida en el que estamos, y el sueño no lo es menos. El sueño infantil trabaja al servicio de la evolución del bebé y se adapta perfectamente a ésta.

Si aún tienes dudas sobre si tu bebé duerme mal, su tus hijos tienen problemas o trastornos del sueño, te invito a que leas el libro completo de Rosa Jové, en el cual explica como se diagnostica correctamente un trastorno del sueño (la suegra y sus detodalavidas no son fiables), y explica un poco acerca de éstos y que se puede hacer (o no) para aliviarlos y/o solventarlos.

Como referencia, os  dejo una tabla en la que se indica el promedio de horas que suele dormir un niño normal sin problemas de sueño. Tened en cuenta lo explicado antes con referencia a cuando y en que tipo de tandas dormirá estas horas, pues los bebés más pequeños dormirán todas esas horas repartidas en el día y la noche, mientras que un niño mayor, las dormirá prácticamente todas en la noche.

Edad Horas
de sueño
Sueño diurno Sueño nocturno
0-3 meses 12 a 16 h 50%
varias secuencias
50%
varias secuencias
3-6 meses 10 a 15 h 30-40%
varias siestas
60-70%
varios despertares
6-9 meses 11 a 14 h 0-25%
2-3 siestas
75-80%
varios despertares
9-18 meses 10 a 13 h 15%
2 siestas cortas
85%
posibles despertares
18-36 meses 9 a 12 h 5%
2  o 1 siesta larga
85%
posibles despertares
3-4 años 8 a 12 h 0-10%
se pierde la siesta
90%
posibles despertares
4-6 años 8 a 11 h 0% sin siesta 100% sin despertares

Esto es una tabla de promedios, y al igual que los percentiles, solo debería tomarse en cuenta para valorar la evolución. Si vuestro hijo no se pasa mucho por encima o por debajo de esos mínimos y máximos, no deberíais preocuparos. Y esto es un promedio entre niños y días. Si vuestro hijo de 5 años tiene una o dos noches con algunos despertares nocturnos, no paniqueis. Analizan vuestro día, valorad si ha ocurrido algo fuera de la norma, y observad la conducta por si se repite.

¿Mi bebé duerme mal? ¿O acaso todos lo hacen igual?

Creo que muchos de los que pensabais que vuestro bebé duerme mal, habréis cambiado un poco de opinión leyendo esto.

La falta de comprensión de la evolución normal del sueño de un bebé hacia un niño, el pensar que el bebé nace con un sueño muy similar al de los adultos, nos lleva a creer que nuestro bebé duerme mal.

Tener vecinas cuyos hijos son la excepción a la regla (o eso es lo que ellas te cuentan, que luego tu los oyes llorar igual a las 4 de la mañana), no ayuda a esta percepción.

En el siguiente post, os contaré como duerme y ha dormido hasta ahora mi hija, como nos organizamos nosotros y cuales son nuestros planes para esto del dormir en los siguientes meses/años.

Además contestaré a todas las preguntas que me hicisteis en Instagram, para lo cual os puedo adelantar que a muchos de vosotros, os voy a dar respuestas que seguramente no os vayan a gustar.

Porque amigos… esto es lo que hay!


Si quieres que te conteste a alguna pregunta realcionada con el sueño o nuestra experiencia, no dudes en dejarme un comentario.


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