Papa con niña en la playa, ¿Cómo conciliamos y nos apañamos en verano? #RetoVerano
Crianza Maternidad

Cariño, ¿cómo nos apañamos en verano?

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Pues si, ya esta aquí ya llegó el temido verano y con él, esa frase que a casi todas las familias pone los pelillos de punta: Cariño, tenemos que hablar [chan chan chan chaaaaaaaaan] ¿cómo nos apañamos este verano?

¿Cómo nos apañamos en verano para poder conciliar?

Esta pregunta de difícil y compleja solución, es una que por estas fechas se han de plantear prácticamente todas las familias de este país. Salvo en los hogares donde el padre o la madre sean “stay at home parents” o por desgracia uno de ellos esté en el paro, todos tenemos que hacer más o menos malabares para encajar que los niños dejen de ir a la escuela.

Empieza el #RetoVerano , empiezan los juegos del hambre, del sueño y de la patata caliente con los niños. A ver cómo nos apañamos para seguir trabajando en verano y mientras tener a los hijos cuidados. En Madresfera lo quieren saber. Todos lo queremos saber. ¿Alguien por ahí con la fórmula mágica?

Padre jugando con niños en verano, nos apañamos como podemos con ellos, #RetoVerano

El tema de tener a los hijos en verano (o cualquier otra temporada vacacional, pero ésta es la más extensa) en casa, es una de las principales cosas que me movió a emprender antes de ser madre.

Una empresa más del montón, con paupérrimas políticas de conciliación.

Cómo os he contado en alguna ocasión, yo dejé mi empresa, porque veía que conciliar la crianza que deseaba con el trabajo que tenía era un imposible.

Mis jefes me lanzaban promesas vacías de teletrabajo y ajustes de horario en el futuro, cuando veían aumentar mi mosqueo, pero la realidad es que nunca pasó y tenía suficientes ejemplos delante de mí, de compañeros padres y madres, cuya conciliación estaba lejos de lo deseable.

Para mi, las soluciones que habían ofrecido a mis compañeros tras mucha batalla y ruego, no eran suficientes, y decidí que antes de tan siquiera buscar a nuestra hija, buscaría la manera de contar con la libertad para poder conciliar.

Emprender, la solución mágica para conciliar.

Pues…

Madre intentando trabajar en casa con un bebé, como nos apañamos en verano con los niños en casa #RetoVerano

A nadie hace falta que le diga que no es oro todo lo que reluce, y que poder conciliar y tener margen de maniobra y flexibilidad horaria, también se paga.

O bien haces lo que cualquier currante medio, y tiras de ludotecas, escuelas de veranos, campamentos, abuelos y/o familiares… o te toca pagarlo en sueldo. Vamos, que nos apañamos como podemos, pero que todos, autónomos o trabajadores por cuenta ajena, pringamos en verano.

En nuestro caso lo pagamos de variopintas maneras y conciliar supone un gran número de renuncias:

  • Sueldo y horario, lo primero: en verano, con la niña en casa, perderé el comodín de  esas horas extras que podía rascar al día para acabar de tener una jornada (y por tanto unos ingresos) medio decentes.
  • Tiempo en familia: éste desaparece casi por completo, y miedo le tengo puesto que fue una de las épocas más negras de mi maternidad. Para poder estar con mi hija por las mañanas, mi horario laboral pasa a empezar en el momento en que papá cruza la puerta, por lo que se acabó el vernos las caras y hacer planes juntos. Y el finde, hay que recuperar las horas perdidas.
  • Tiempo de ocio y descanso: por suerte y por desgracia, en verano suele entrar bastante trabajo, y para poder cumplir con plazos y entregas, voy a tener que rascar las horas de mi ocio personal y de mi sueño.
    ¡Que empiecen los juegos del sueño!

Hagas lo que hagas ponte bragas , conciliar en verano no es fácil.

Y en nuestro caso, a pesar de contar con la baza de que yo puedo elegir mi horario, esto no supone fiesta y jauja (más me gustaría a mi).

En verano, para las y los emprendedores, conciliar supone una decisión compleja, al igual que para los padres y madres que trabajan por cuenta ajena.

Nosotros tenemos la fortuna de poder decidir si reducimos jornada, cambiamos horarios o incluso nos tomamos una excedencia sin tener que pelearnos con nadie más que nosotros (que por otra parte podemos ser nuestros peores jefes). Pero ello supone no sólo renunciar a parte de nuestro sueldo, sino tirar piedras a nuestro propio negocio, por lo que se convierte en una decisión difícil de tomar.

Nuestros veranos van a ser un espectáculo de equilibrismo.

Mientras mi volumen de trabajo sea tan grande en verano ( y bendito sea, que me salva el año de la ruina) la conciliación pinta fea y agotadora.

Trabajar por la tarde es algo que me mata, especialmente después de pasar toda la mañana con una pequeña intensa. Pero por ahora es lo que toca.

Puede que algo podamos tirar de abuelos, y cuando sea mayor, intentaremos organizarnos para que tenga algo de ludoteca o escuela de verano, pero a ser posible no a “jornada” completa.

Niños en las colonias y escuelas de verano, gracias a los que los padres nos apañamos en verano #retoverano

Cuando optamos por esta vía, la de que yo emprendiese, fue para estar con ella, para ser unos padres presentes asumiendo las renuncias que ello supusieran. Y aunque algunos lo piensen, de fácil tiene poco.

Así que este verano vamos a empezar a vislumbrar como nos apañamos en esto de ser padres y trabajar cuando no hay cole.

Emprender no es la solución mágica, pero trabajar por cuenta ajena supone una gran lucha.

Si por algo sigo emprendiendo, considerando luchar y sacrificar tanto por un trabajo que no me devuelve un sueldo adecuado al esfuerzo invertido, que es tan variable y tan incierto, y que sólo funciona y se mueve si yo lo hago, es por esto.

Por poder tener la libertad de elegir, la posibilidad de sacrificar sin papeleos y burocracia, valorando únicamente nuestra situación personal.

Pero los autónomos agradeceríamos un poco de ayuda. Ya no te digo que alguien nos pague las vacaciones, pero que al menos tuviéramos la opción de alguna manera, de cerrar en verano y no tener que seguir pagando una cuota en tantas ocasiones excesiva, cuando no estamos ingresando nada por cuidar de nuestros hijos.

Poco a poco, con el tiempo, he de buscar algún producto para mi empresa, que se venda solo y no requiera de mi intervención directa en el momento, para poder contar con este extra y poder así cubrir los gastos de ser emprendedor cuando no puedes facturar.

Mientras, en verano, nos apañamos como padres solteros.

Yendo cada uno por su lado, con un beso al cruzarnos el pasillo, pasándonos el testigo del cuidado de nuestra pequeña, trabajando con una niña en casa, con el calor del verano andaluz pegando fuerte encima de mía.

Y sintiendo que algo sigue fallando, y que estoy sentada delante de un ordenador, cuando todo lo que quiero es pasar la tarde en la piscina en familia.

Nos apañamos, renunciamos, hacemos equilibrismos y lloramos fuerte por dentro, como la mayoría de familias de este país.

Porque éste, aún a día de hoy, no es país para niños.

Hay familias que no sólo no pueden conciliar…

… tampoco pueden alimentar correctamente a sus hijos.

Aprovecho para hablar de un tema que a la mayoría se nos olvida, y es que con la finalización del curso escolar, se acaban también los comedores, y unos 500.000 niños en España se quedan sin tener una comida completa y equilibrada diaria.

La ONG Educo, como cada año, tiene puesta en marcha una campaña de becas de comedor para proveer a estos niños de una comida diaria.

Podéis saber más acerca de esta iniciativa en www.educo.org/becascomedor , y colaborar desde 5€ con esta ONG y ayudar así a cientos de miles de niños que cuando ven cerrarse las puertas de clase, también ven como su alimentación empeora.

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