Conciliando

En la crianza y en el blogging, la cosecha se recoge con el tiempo.

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En el post de hoy, os voy a traer un poco mucho de autobombo y un poco suficiente de reflexión sobre la maternidad, y los aprendizajes que nos ofrece la vida, a veces en las formas más inesperadas.

Photo by sergio souza on Unsplash

De repente, ese email.

Tu te abres un blog, lo das todo por él, te curras posts espectaculares, algunos de miles y miles de palabras (y horas y horas de trabajo), los lanzas al mundo… y parece que todo se queda ahí. En eso.

Luego viene la vida, que arrastra y entre temporadas altas laborales, crianza exhaustiva, intensidad emocional y fatiga pandémica, el blog se va quedando atrás, y pasas de publicar dos veces en semana, a ver meses sin posts en el blog. Y parece que el blog, está moribundo.

Y de repente, un día, te escriben para decirte que estás nominada y eres finalista a unos premios de blogs de maternidad en castellano, y te caes de la silla de un susto.

¡Estoy nominada a los premios Blog del bebé!

No, no, no es una metáfora ni una analogía. Aunque me tuviera que pellizcar cuando leí el mail de Blog del bebé.

Soy finalista, junto con otros blogs al premio Mejor blog de embarazo y crianza.

(Grita por dentro)

Estoy escribiendo esto, y de nuevo tengo esa sensación de euforia, de orgullo y de plenitud. Gane o no gane (que es lo más probable), yo ya he recibido un gran premio no sólo en forma de regalo por estar nominada, si no por tener el honor de estar en esa lista entre otros 5 maravillosos blogs, fruto del trabajo realizado.

Si estás leyendo esto entre el 7 y el 18 de abril del 2021, te animo a participar en la votación para elegir mejor blog, haciendo click en este enlace, y si te gusta o te he ayudado alguna vez con este blog, me puedas dar un poquito de amor en forma de voto. Sólo podréis darme un voto (lógicamente), por lo que no os llevará más que un par de minutos.

Tenéis las bases legales de estos premios aquí.

En cualquier caso, me votéis o no, yo estoy ya más que satisfecha y feliz, porque el mero hecho de estar nominada y ser finalista, ya ha sido todo un reconocimiento y una lección muy valiosa para mí.

El trabajo bien hecho, sigue dando frutos pasado el tiempo.

Y quien dice que sigue dando frutos pasado el tiempo, dice también que empieza a darlos en esos mismos términos.

Vivimos en la era de la inmediatez y la volatilidad. Las redes sociales son ahora o nunca, fugaces, inminentes, veloces, y el contenido que subas, haya costado más o menos esfuerzo, tiene una esperanza de vida mínima.

Tan pequeña que, en la mayoría de los casos, como Instagram o Twitter, el impacto y la permanencia de esa información al alcance de los demás, se cuenta por horas o incluso minutos.

Da igual el tiempo y el esfuerzo, la investigación y la calidad del contenido que estés lanzando ahí fuera, que el periodo de validez es mínimo.

Teniendo esto en cuenta, cuando me escribieron de Blog del bebé, mi primera reacción a la nominación fue de sorpresa total, porque ahora mismo no le estoy dedicando precisamente mucho tiempo al blog.

Pero no solo el blog puede estar nominado por la frecuencia de publicación, que es lo único que hoy en día parece funcionar en redes, si no por las visitas mensuales, el diseño del blog y la calidad de los contenidos.

La cosecha se siembra, y no se recoge hasta pasado un tiempo.

Me he acostumbrado durante mucho tiempo a dar toda mi energía (restante) en crear un contenido de calidad, a pesar de no ser un blog profesional, sino un hobby y un lugar de desahogo.

No concibo no dar lo mejor en cada post, y cuestionarme si la información que comparto es relevante, interesante y aporta, es en parte la razón de mi actual bloqueo a la hora de compartir y publicar.

Pero el blog, al igual que la crianza, no es inmediato y volátil como las redes sociales, es algo que no sólo sigue funcionando de manera autónoma, sino que da sus frutos con el tiempo.

Y es cuando recibí ese mail, que me fui a WordPress, me senté delante de mis analíticas, y comprendí que el blog no sólo no había muerto, sino que vivía libre y autónomo a pesar de mi ausencia. Que en todo este tiempo en el que apenas he podido lanzar 4 posts locos sobre temas “baladís”, todo aquello que es un contenido relevante, ha seguido vivo en mi ausencia.

La magia del SEO.

Pero ¿Qué tiene que ver esto del blogging con la crianza?

Pues, más allá de la temática común, lo tiene todo que ver y ha sido un potente recordatorio para mi crianza.

Y es que, cuando educamos y criamos, poniendo el foco en el futuro en vez de en la inmediatez y el ahora, nuestras enseñanzas acaban dando esos frutos que esperamos.

Una de las primeras enseñanzas en Disciplina positiva, y otras corrientes de educación en positivo, es que no buscamos un resultado inmediato con nuestra manera de educar, sino un resultado favorable y permanente.

En la vorágine del mundo en el que vivimos, a menudo es complicado recordar esto, y cuando estamos en plena rabieta o vamos con prisas, se nos olvida que lo que buscamos no es solucionar el problema ya, sino que, en el futuro, el problema no exista y sea por las razones adecuadas.

Queremos que la rabieta se acabe ya, que nuestros hijos sepan ya que su habitación tiene que estar recogida, que puedan comer de todo ellos solitos, que se duerman sin problemas en minutos, y que puedan jugar un rato solos… y lo queremos ya.

Y es muy difícil recordar en ese momento, en el que necesitas las cosas para ya, que la educación, igual que el blogging, no es algo inmediato y para ya.

Es algo que necesita su tiempo, que necesita de un trabajo y un esfuerzo que no suelen ofrecer una recompensa inmediata de vuelta, pero cuyos frutos vienen con el tiempo y cuyo impacto permanece en el tiempo.

Si la enseñanza (y la entrada del blog) es buena, dará frutos.

Así que esta nominación, no sólo ha sido una recompensa bloggeril por años de dedicación y noches sin dormir, sino que ha sido un recordatorio de que parar y tomarse el tiempo de hacer las cosas bien, eventualmente tiene su recompensa.

En el momento y el lugar más inesperados. Como cuando tu hija replica a un familiar, mostrando respeto, paciencia, tranquilidad e inteligencia, y tu te quedas en shock, pensando, “Pues no lo estamos haciendo tan mal”.

Así que si estás en plena época de rabietas, o del no, o del descolecho, o del drama, o de la crisis de apego, recuerda que merece la pena invertir el esfuerzo en hacerlo bien, aunque ahora parezca que no sirve para nada.

Porque al final, todo ese trabajo, dará sus frutos. Con el tiempo y la constancia, la cosecha será mejor, (si tienes la capacidad de esperar a que el trabajo de pico y pala, con el tiempo y el cuidado necesario) que si pretendes recoger las semillas recién plantadas o recién germinadas.

Si has llegado aquí por los premios, te animo a seguir explorando el blog y leer aquello que escribí hace tiempo, y ahora da sus frutos.

Y si eres un/a habitual, te doy las gracias por estar aquí, por mantener vivo el blog, y espero que lo que hayas leído, te haya podido ayudar en un momento dado, como me han ayudado a mi otros blogs en su momento.

Os espero en las votaciones a partir de este miércoles, aquí.


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