Echaré de menos por no tener más hijos, madre sujetando a niña en brazos
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Lo que echaré de menos por no tener más hijos.

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A pesar de que tenía varios post casi listos para hoy, como buen blog-terapia que es este, os vengo a hablar de un tema muy íntimo que me ronda por la cabeza. De esos de los que cuesta encontrar bibliografía o conversaciones en las que se esgrima. Hoy os vengo a hablar de todas las cosas que echaré de menos por no tener más hijos.

Si, hay cosas que echaré de menos por no tener más hijos.

Pero antes de entrar a explicaros que cosas, os pongo un poco en situación.

Hace un tiempo os hablé de que no íbamos (ni vamos) a tener más hijos.

En aquel post os hablaba de los porqués de esta decisión, sobre la cual principalmente prima que creo que los hijos se deben de tener en función al modelo de familia que deseamos. Hay personas que desean una familia de dos (sin hijos), de muchos hijos, de 2 hijos, de hijos de edades similares o con mucha diferencia de edad.

En nuestro caso, esté es el modelo que queremos de familia. Queríamos vivir la p/maternidad, queríamos tener un hijo/a, pero no deseamos una gran familia, ni buscamos un modelo de familia con más de 1 niño.

Esta decisión, que parece que tenemos que explicar y defender constantemente (todos, los que no tienen hijos, tienen sólo 1, 2, 5 o 12), es una decisión que tenemos clara.

Pero que tengas una decisión clara, no borra de un plumazo los contras de tomar dicha decisión.

No quiero más hijos, pero si, hay cosas que me duele y me dolerá perderme por no querer tener más hijos.

Todas las decisiones que tomes en la vida conllevan ganancias y renuncias.

Hace un tiempo me preguntaba una amiga, sabiendo la firmeza de nuestra postura, que como lo vivía a nivel sentimental.

Es una pregunta que creo que poca gente se hace, o al menos es algo de lo que apenas oigo hablar. Me encantó la pregunta, me encantó esa necesidad de saber, solo para tener más experiencias, con el único fin de tener otra perspectiva…

Obviemos que cada vez que alguien pregunta que para cuando el siguiente y reciben la respuesta de que para nunca, recibes el típico tópico topicazo sacado de la lista de frases que no decir a padres de un solo hijo.

Hoy me quiero centrar en más allá, donde mucha gente no va ni ahonda cuando por fin aceptan la firmeza de tu decisión: los sentimientos alrededor de esa decisión.

Decidir ser madre, ser madre otra vez, decidir no serlo o no serlo más veces, es algo que por muy propia y firme que sea la decisión, tiene sus sentimientos encontrados y supone hacer renuncias que a veces pesan.  

Todos los caminos que decidimos tomar en la vida nos acercan a unas cosas y nos alejan de otras. Y aunque esta decisión que hemos tomado es una decisión firme, que he tomado con total seguridad, también hay cosas que a las que me duele renunciar.

¿Qué echaré de menos por no tener más hijos?

Vivir la maternidad con la sabiduría de haberlo sido ya una vez.

Una de las cosas más bonitas en mi maternidad está siendo la tribu de madres que tengo a mi alrededor a las que puedo llamar Mamigas con el corazón lleno de felicidad.

A pesar de ser tan diferentes unas de otras en nuestras decisiones acerca de los modelos de familia que deseamos, y otras mil cosas más, sabemos encontrar apoyo, positividad y consuelo a pesar (y gracias) a nuestras diferencias.

Últimamente, con varias de ellas embarazadas y esperando sus segundos/terceros hijos y otras varias ya experimentadas en la bi/trimaternidad, hemos hablado mucho de lo que supone ser madre cuando ya has tenido un hijo.

Es una vivencia totalmente diferente, la experiencia sin lugar a dudas es un grado y haber pasado ya por todas aquellas cosas que desconocías siendo primeriza, hacen que te tomes todo de otra manera.

Esta es una de las cosas que más me pesan de la decisión tomada. Sentir que con lo que ahora se y he vivido, podría haberlo hecho diferente. Sentir que podría haber estado más empoderada, que mi parto podría haber sido diferente, que la vida no iba a ser como la esperaba…

Hablamos muchas veces entre Mamigas, de como esas cosas de primerizas desaparecen de repente con el segundo.

Ojo, que esto no quita que con el segundo/tercero/sucesivos seguirás siendo muy primeriza en muchas cosas. Pero siento que con esos hijos estás más segura, ya no te sientes tan pez fuera del agua, ya hay menos cosas que te pillan por sorpresa.

Esos otros hijos tendrán una madre menos nerviosa, menos novata, más preparada.

Vivir un nuevo embarazo.

Vaya por delante que sigo pensando que el embarazo, por bueno que sea, es un proceso duro, sacrificado y nada inocuo para el cuerpo de una mujer.
Que podemos con esto y con mucho más, pero igual que no es una enfermedad tampoco es un camino de rosas.

Cambios físicos, dolores, ardores, náuseas, restricciones, agravamiento de dolencias y discriminación laboral no son platos de buen gusto.

Pero el embarazo también es una época preciosa y maravillosa. Y voy a echar mucho de menos lo bonito.

Voy a echar de menos, lo primero, sentirme orgullosa de mi cuerpo, de mi vientre, acariciar mi barriga con amor en vez de esconderla y taparla.

Echare de menos por no tener más hijos estar embarazada, mujer embarazada sujetandose la barriga con cara de soplar

Echaré de menos sentirme poderosa, por ser creadora de vida, por tener la suerte de vivir este milagro de la naturaleza.

Echaré de menos las pataditas (no las que te daban ardores), esos movimientos locos, los juegos de papa y barriga.

Pero también se que echaré de menos el primer embarazo. Ese en el solo existes tu como centro en la familia, en el que apuntas la evolución, que te echas fotos, que pasas el día hablando con tu barriga.

Hay mujeres que se organizan mejor y luego estoy yo, que ya en el primer embarazo dejé de hacer muchas cosas bonitas de las que proliferan por Instagram, y que no volveré a hacer.

Nunca podré hacerme una sesión de fotos de embarazo, nunca me haré fotos de barriga, nunca me haré un molde de la barriga (ya ves tu el trasto luego, pero bueno).

Echaré de menos esa anticipación a conocer a esa personita que llevas dentro…

Echaré de menos muchas cosas de no llevar dos corazones en el cuerpo.

Los momentos bonitos entre hermanos.

Y otra vez disclaimer por delante. Me pesa más el resto de sentimientos sobre hermanos en esta decisión, pero no soy de piedra.

Veo a otros hijos de amigas, hermanos, que se abrazan y se dan cariño y juegan juntos, y echaré mucho de menos eso.

Está claro que no todos los momentos son así, que luego hay hermanos que se llevan mejor y que se llevan peor. Pero esos pequeños momentos que son tan tiernos, me los voy a perder.

Echaré de menos todo esto por no tener más hijos…

… pero no  cambia mi decisión.

Igual que yo echaré de menos estas cosas, los que deciden tener más de un hijo echarán de menos otras que para nosotros han pesado más.

En definitiva tomes la decisión que tomes, renuncias a cosas. El éxito está en escoger el camino que menos renuncias supone para tu familia.

En elegir la opción que os hace felices

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Comentario (1)
  1. Katherine ortiz 3 meses hace

    En muchas cosas coincido contigo, más aunque no ha sido nuestra elección si no una imposición de la naturaleza; pero he de decir que estoy casi que segura que elegiría seguir siendo una familia de 3.
    Aún hecho de menos algunas cosas, y es inevitable pensarlas cuando alguien de tu entorno está embarazad@. ..

    Responder

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