Foto de sacaleches de medela, para el post El sacaleches no me saca nada de leche destetar
Lactancia

El sacaleches no me saca nada.

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Ay, que tendrá el maldito sacaleches, que cuando no sale nada, o pensamos que eso que ha salido es nada, nos ponemos nerviositas perdidas.

Hoy os voy a contar mi no relación con el sacaleches, todo lo poco que he aprendido acerca de ellos y cuales creo que son algunos de los consejos para extraerse leche y no morir en el intento.

Yo no me compré un sacaleches porque no lo necesitaba para nada.

O es pensaba yo, ilusa de mi. Aunque en verdad no lo necesité para nada, pero en ocasiones me habría venido bien, o eso me cuento a mi misma.

Como muchos sabréis, yo trabajo desde casa, y la idea inicial (y que conseguimos mantener hasta los 18 meses) era no escolarizar a nuestra hija hasta mucho más adelante.

Vamos, que no iría a la guardería, estaría yo cerca de ella todo el día y por eso era innecesario. 

Luego, la intensidad de la crianza en exclusiva combinada con el (intento) de emprender me arrastraron, y para cuando quise darme cuenta, necesitaba que alguna de las tomas las hiciera el padre… pero no todo es tan fácil como pensarlo.

Al final, me compré un sacaleches manual, de Medela, con el que no conseguía sacarme nada.

Pero nada de nada. Bueno, mentira. Algo salía, pero para mi era insuficiente.

No era capaz de relajarme, había entrado en un círculo vicioso de miedo y odio al sacaleches, y me culpaba por absolutamente todo, por lo que al final provocaba yo misma ese fracaso.

El sacaleches en sí, no es malo, de hecho muchas mamás que conozco se han sabido apañar mejor con este sacaleches, que va a tu ritmo, que al eléctrico que viene acompañado del clásico zumbido que a más de una pone de los nervios.

No era problema del sacaleches, insisto. El problema era que yo tenía una niña que apenas se soltaba del pecho, y me dejaba tiempo para sacarme leche… y que me sentía estúpida sacándome leche para un bebé que de todas maneras estaba en la misma estancia que yo.

Hace unos días os hablé del papel del padre en la lactancia, y creo que en ese momento mi instinto y mis convicciones luchaban contra mi. Me recordaban que si mi hija y mis tetas estaban en la misma casa, que sentido tenía obligarla a tomar la leche desde un envase diferente al original, y dificultar un poquito más una lactancia ya de por si compleja.

¿Porqué me arrepiento de no haber comprado un extractor antes de dar a luz?

Vaya por delante que sigo pensando que de haber invertido en un sacaleches, muy probablemente nada de nuestra situación habría sido diferente y a día de hoy pensaría que era otro gasto más, poco y mal amortizado.

Pero. Peroooo. No han sido pocas las ocasiones en las que he echado de menos haber tenido un buen sacaleches, eléctrico.

Porque es en esos primeros meses donde realmente es sencillo y va rodado eso de sacarse leche. En nuestro caso, con mi hiperproducción, aún más.

Creo que cualquiera que no esté en mi situación, de emprender desde casa, o de criar en exclusiva, debería plantearse la compra de un sacaleches como uno de las prioridades a la hora de invertir en nuestra crianza.

Si tienes que comprarte un sacaleches, infórmate antes de nada.

Yo me compré un sacaleches, manual, de Medela porque sabía que disponían de una relativa amplia gama de embudos para el mismo.

A muchos seguro que os suena a chino, pero en cuanto os recuerde que cada pecho y cada pezón, igual que cada cuerpo, madre, hijo y crianza, son únicos, entenderéis porque es importante huir de marcas que solo cuentan con un tamaño para todas.

Porque yo tengo los pezones minis (de hecho uso la talla más pequeña que fabrica Medela) que acabarían destrozados en un sacaleches con el embudo adecuado para otra mamá, con grandes pezones, por ejemplo.

Así que lo más importante antes de valorar si comprar un sacaleches manual, o eléctrico, o doble, es buscar una marca fiable y que disponga de diferentes tallas de embudo o embudos adaptables como ha sacado Medela. Ameda es una marca que cuenta con embudos de diferentes tallas, y hay otras marcas con embudos flexibles, pero si son o no son verdaderamente ergonómicos para cualquier pecho ya no entraré a juzgarlo.

Sacaleches manual o eléctrico, para gustos colores.

El sacaleches mejor para vosotras solo lo podréis descubrir haciendo uso del mismo.

Yo me compré el manual de Medela, porque el gasto que suponía uno eléctrico no estaba justificado (de hecho, el del manual sigue sin estar amortizado) en nuestra situación.

Yo pensaba que con el manual me apañaría perfectamente, pero tener que estar pendiente del cacharrito, con una hija llorando en el piso de abajo, tras 8 meses y una anquiloglosia, resultaron ser mi peor pesadilla.

Cuando hace poco tuve una mastitis, le pedí a nuestra asociación el sacaleches eléctrico de Medela que tenemos para ceder a las socias en caso de necesidad.

Yo aproveche que todo el cuerpo de mi sacaleches es compatible con el motor (solo hay que quitar la palanca y enchufar los tubos en el mismo lugar) y me llevé mi sacaleches y el motor al hospital.

Y ocurrió la magia. Después de 28 meses de lactancia, con una hija que apenas hará 3 tomas diurnas, en un hospital y un ambiente nada relajado, conseguí que saliera algo del sacaleches.

Es obvio que no lo suficiente para una toma. No lo necesitaba tampoco, lo único que buscaba era vaciar de vez en cuando el pecho. Pero de repente vi, que de haber tenido un sacaleches eléctrico en su momento, a lo mejor la cosa habría sido diferente.

Vuestro GALM os puede prestar un sacaleches.

Como os mencionaba antes, el sacaleches eléctrico era de mi GALM. Tenemos varios sacaleches a disposición de las socias, que se esterilizan tras cada uso, para cubrir necesidades puntuales.

Si no sabes bien que sacaleches es mejor para ti, disponemos de ellos para probarlos y ver que es lo que mejor se adapta a vosotros.

Yo, como ya os he dicho, creo que habría funcionado mejor con uno eléctrico. Pero hay madres que no soportan el zumbido rítmico que hace  y que se apañan mejor marcando ellas el ritmo de las succiones.

Que os aconsejo yo para que os salga algo de leche con el sacaleches.

Lo primero recordaros que es importante leer las instrucciones. Si el sacaleches no está bien montado, no hará un vacío correcto y no funcionará. Además, muchas madres se ponen el sacaleches durante horas casi, y eso no es bueno. Las instrucciones del sacaleches indican que no más de 5 minutos seguidos en un pecho y no más de 20 minutos en total en una tanda de extracción.

Lo segundo y casi principal, es que si necesitáis un banco de leche, empecéis a sacaros leche pasado el primer mes. Para entonces la lactancia está establecida, pero es aún muy abundante y no es a demanda. Vamos, que en esos momentos te sobra la leche. Si yo hubiese empezado a extraerme leche por entonces, no tendría congelador para guardar tanta leche.

Finalmente, que no os agobiéis. Si de verdad necesitáis extraeros leche para una o varias tomas, tendréis que hacer un ejercicio importante de concienciación y relajación. Si os peleáis con el sacaleches, difícilmente conseguiréis sacar nada.

Y recordaros que existe la posibilidad de extraerse la leche manualmente, y que la última instancia, si hay que recurrir a una lactancia mixta porque sacarnos leche se convierte en una tortura, no pasa nada. Lo más importante es hacer aquello que nos hace felices a todos los miembros de la familia.

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