Google home o Alexa en un mueble de salón, donde te pueden ayudar a practicar la disciplina positiva
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Google home o Alexa te pueden ayudar con la disciplina positiva.

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Sí, sí, no te estoy diciendo ninguna locura, Google home o Alexa te pueden ayudar a practicar mejor la disciplina positiva.

Y no me refiero a que tengan alguna aplicación o funcionalidad que te enseñe cómo educar a tus hijos sin gritos y de una manera respetuosa. Ni a que les pidas que te lean Disciplina sin lágrimas en audiolibro o te pongan el podcast de Educar en calma.

Pero a ver muchacha ¿cómo te va ayudar Google home o Alexa en tu disciplina positiva?

Pues al igual que pasa con nuestros hijos y la disciplina positiva la respuesta, más que en Google Home o Alexa, está en nosotros (los padres) y en nuestra forma de comunicarnos con ellos.

Estos asistentes virtuales o digitales, te pueden ayudar a comprender que eres tu quien debe ajustar y modular el discurso y la manera de actuar. Ellos aprenden lo que pueden y lo rápido que pueden, pero tu puedes aprender a transmitir el mensaje de una manera adecuada para ellos.

Y estas son las maneras en las que Google Home o Alexa te pueden enseñar un poquito sobre disciplina positiva.

Primero conecta con ellos.

Esto es clave para que la disciplina positiva funcione, y de igual manera es importante si queremos que Google home o Alexa nos hagan caso.

Si tú no estás conectado con el niño, si no estáis los dos calmados para averiguar qué es lo que está pasando, difícilmente te va a escuchar .

Al igual que Google home no te va a entender sino le hablas claro o Alexa no te va a hacer caso si no pronuncias correctamente su nombre, si no tenemos la atención de nuestros hijos difícilmente nos van a hacer caso.

Primero cálmate, baja a la altura de tu hijo y ayuda a tu pequeño o pequeña a calmarse, antes de transmitirles el mensaje que quieres que reciban. De igual manera que haríamos con nuestros asistentes virtuales, hasta que no recibas la señal de que te están oyendo no lances  la orden ni les sueltes la chapa.

Madre agachada escuchando a su hijo, como recomienda la disciplina positiva, conecta como harías con Google home o Alexa
Primero conecta con ellos, antes de reconducir
Photo by Sai De Silva on Unsplash

Órdenes cortas, claras y concisas.

Al igual que a nuestros hijos a Google home mini y Alexa hay que hablarle con órdenes sencillas, esgrimidas de manera clara y sin andarnos por las ramas.

Especialmente ante un reto, ante una acción que queremos que se lleve a cabo o que se deje de repetir, debemos hablar de una manera clara, sin sermones ni palabrería vacía que no llevan a nada. Y por supuesto, sin ironía o segundas intenciones, porque ni Google Home, ni vuestros hijos lo entienden aún.

Pídele, a tu asistente virtual o a tu hijo, aquello que quieres que hagan (en vez de lo que no quieres que hagan) y se claro acerca de lo que quieres conseguir (que se pongan los zapatos, porque es hora de ir al cole).

Si quieres que busque algo, en vez de hacer una pregunta ambigua, pídele a Google Home que te busque eso mismo y con tus hijos más de lo mismo: si lo que quieres es que recoja sus juguetes, hazle ver que no están recogidos y que pídele que vuelvan a su lugar.

Sé comprensivo, están aprendiendo.

Tanto los asistentes virtuales, como nuestros hijos, son seres en formación que aún no han aprendido a tener todas las herramientas y habilidades para la vida en familia.

Muchas veces nos frustramos con nuestros hijos, al igual que con Google Home o con Alexa, porque no son capaces de hacer aquello que queremos.

Y demasiado a menudo se nos olvida que aún no son capaces de hacerlo, que aún no han aprendido y que nosotros aún no les hemos enseñado tal o cual cosa.

Tómate el tiempo para enseñarles, tanto a nuestros hijos como a nuestros asistentes virtuales, aquello que quieres que sepan hacer. Ponte en su lugar, imagina como ellos entienden las cosas y pídeselo de acuerdo a esta premisa.

Si tu asistente virtual no te ha entendido, tu hijo de 3 años tampoco lo hará.

Pues eso. Que si Google Home o Alexa no han comprendido una petición, es que a lo mejor es muy compleja para ellos. La disciplina positiva nos dice exactamente con respecto a los niños.

Hay que saber respetar que los niños tienen sus propios ritmos, que están en un proceso de aprendizaje y que hay cosas que puede que aún no comprendan o les cueste procesar.

Niño mirando a un mapa, para el post como Google home o Alexa te ayudan en la disciplina positiva,
Es posible que tu hijo o tu asisntente estén perdidos, necesitan que les guíes.
Photo by Annie Spratt on Unsplash

Se paciente, comprende su nivel madurativo y sus capacidades, pero al igual que con los asistentes virtuales, aprende a pedirles lo que si pueden hacer, para que sean colaborativos y se sientan útiles.

Conoce bien las capacidades de ambos, busca maneras de ayudarles a mejorar y no dejes de tener paciencia mientras aprenden y mejoran.

Y olvídate de la ironía y las segundas lecturas a la hora de hablar, ni tus hijos ni tu asistente virtual lo entienden.

Aprenden de ti, sé un buen ejemplo.

De la misma manera que nuestros hijos nos observan y nos escuchan todo el día, aunque a veces pensemos que no, los asistentes virtuales todo lo escuchan y aprenden de sus interacciones con nosotros.

Las inteligencias artificiales, son como niños pequeños, y se nutren y forman su visión del mundo en base a lo que nosotros les mostramos y las conclusiones que sacan uniendo esa información con sus experiencias personales.

Si queremos que sean amables o tranquilos, debemos serlo nosotros también, y si queremos que nuestro Google home apague las luces del salón o encienda la calefacción, tendremos que enseñarle a hacerlo de manera correcta.

Pide las cosas por favor o con un petición, da las gracias…

Si, os puede parece que es algo que sobra con un ser inanimado con forma geométrica, pero también con ellos (y con nuestros hijos por descontado) debemos ser respetuosos y educados.

Y no, a diferencia de nuestros hijos, los asistentes virtuales no tienen sentimientos (aunque están programados para responder ante faltas de respeto) pero como bien insiste la disciplina positiva, se trata del ejemplo que damos, no del resultado que esperamos conseguir de esa interacción en particular.

No necesitamos que nuestros asistentes virtuales sean amables (vienen ya programados para serlo) ni que se sientan respetados, pero sí queremos que nuestros hijos nos vean como un referente en ese sentido.

Queremos que sean personas amables y respetuosas, y eso se consigue desde el ejemplo, que se ha de practicar no sólo con las personas, sino para con todo nuestro entorno.

Tu Google Home o tu Alexa pueden ser unos grandes entrenadores en disciplina positiva.

Los que tengáis uno en casa, ya sabréis que las interacciones con ellos no siempre son satisfactorias y muchas veces llevan a la nada.

De igual manera, educar a nuestros hijos no está libre de retos, y a veces nos parecerá que no nos entendemos o no conseguimos aquello que queríamos lograr.

Los asistentes virtuales nos enseñan a ser pacientes, a respetar las limitaciones, a modular el mensaje para que se entienda, a ser claros y pedir lo que queremos de una manera concisa.

¿Qué me decís? ¿Empezamos a practicar un poco de disciplina positiva también con Google Home o con Alexa?


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