Niña saltando en una cama de matrimonio, al lado de una cama de colecho, adiós a la cuna
Crianza

Le hemos dicho adios a la cuna… ¿y al colecho?

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Si, este mes pasado hemos dicho adiós a la cuna grande de colecho definitivamente y ahora Intensita tiene cama propia. Si la está usando o no es algo que descubrireis más adelante.

Nuestra minicuna y cuna.

Creo que de esto tampoco os he hablado mucho, al igual que con el post de preparación al parto, porque empecé con el blog ya después de dar luz y ya no encontré el momento de hablar de qué habíamos hecho nosotros.

Ya una vez embarazados, como todos los padres, no pusimos a pensar en cómo queríamos que fuera nuestra crianza. Ello incluye desde la educación hasta cosas tan triviales importantes como dormir.

Cómo os conté en el post del colecho nosotros teníamos claro que queríamos cohabitar con ella (es decir, dormir en la misma habitación) pero queríamos que ella duermiese en su propia cuna.

Ya sabíamos que queríamos que tomara el pecho y por tanto necesitábamos una cuna que fuera accesible desde la cama.

Una mini cuna sidecar, la mejor opción para la lactancia.

Estuvimos mirando todo tipo de cunas para colecho, minucunas sidecar y otras opciones, y las pocas opciones aceptables se nos iban un poco de precio.
Así que como disponíamos de una minicuna de un familiar y somos muy manitas decidimos tunearla.

Le dedicamos semanas y semanas a la preparación: a montar un somier con listones de madera, a comprar un colchón específico para la medida, a hacer todas las telas que cubrían los laterales…

Pues oye ¡¡¡Que la mini cuna tenía pinchos!!!

Dejarla en la minicuna era prácticamente imposible, y las pocas veces que lo conseguíamos, se despertaba enseguida y no duraba más de 10 minutos.

Adiós a la minicuna y hola a la cuna.

La minicuna apenas usada se volvió al trastero casi nueva. La usaba muy de vez en cuando, en momentos muy puntuales en los que se dormía y la conseguía pasar.

Así que mi gozo en un pozo, que viva el colecho, y benditas las herencias familiares puesto que nos ahorramos un montón de dinero en un “trasto” que no habríamos usado nunca y nos habríamos amargado intentando vender en Wallapop.

Pensamos que la cuna más grande, ya después de pasar cólicos y noches de 8 tomas, le haría más gracia…

Error.

La cuna, a pesar de haber durado 5 veces más en nuestro dormitorio, aún la ha usado menos.

Como mesita de noche y para dejar las almohadas extra, genial. Pero para dormirse en ella…

Sin pena ni gloria, y con todas las cosas que había cosido para la cuna, pasó 2 años en nuestra habitación.

Así que mi gozo en un pozo, que viva el colecho, y benditas las herencias familiares puesto que nos ahorramos un montón de dinero en un “trasto” que no habríamos usado nunca y nos habríamos amargado intentando vender en Wallapop.

Cuando empezamos a estar apretados, le dijimos adiós a la cuna.

Hace unos meses por fin decidimos despedirnos de la cuna y darle el adiós definitivo, para ampliar la cama.

Busqué y rebusqué opciones para hacer de nuestra cama una megacama, que pudiéramos reaprovechar el día de mañana.

La cosa es que nuestra cama no acaba donde acaba el colchón, sino que la estructura es 10 cms más ancha por cada lado del colchón. Por lo tanto necesitábamos hacer algo para que no quedara ese hueco entre colchones.

Una cama adosada a la nuestra.

Busqué y rebusqué mil opciones, hasta que se me ocurrió la siguiente: cogeríamos un somier de madera como el nuestro, un modelo antiguo de Ikea y le pondríamos patas. Había medido la altura de la cama para buscar unas patas justo de esa altura, y encontré que en la ferretería vendían unas justamente así.

La mala noticia es que nuestro somier estaba descatalogado. La buena es que el nuevo parecía mejor, pero no disponía de las medidas, pero para mi suerte, vino Ceci del blog Reiniciacc al rescate y me midió exactamente lo que necesitaba.

Así que con un somier, un colchón y 4 patas, apretando bien la cama contra la pared, hemos conseguido crear un espacio para dormir mucho más grande.

El único pero es que no podíamos comprar un colchón mucho más fino sin acabar con una cama incómoda para dormir, y hay un escalón de 4 centímetros de altura entre su colcón y el nuestro. Y que nos equivocamos al elegir un colchón firme, pero esto es algo que de cara al futuro podemos solucionar con un colchoncillo.

La cama la usa un poco más, pero…

… pero no se puede decir que duerma en ella.
De hecho, la mitad de veces que está ocupada, soy yo la que duerme allí.

Poco a poco va haciendo cada vez más uso de ella, las noches que nos acostamos tarde la dejamos dormida en su cama y aguanta en ella hasta la primera toma nocturna.
Entre semana hay días que ella se acuesta en su cama y dura lo que dura su primer ciclo de sueño.
Y luego hay días que directamente te dice que no quiere dormir a su cama que quiere la cama de papá y mamá y no hay quien la acueste en la suya. Necesita sentir que estamos los ahí, necesita sentir a su padre también y estar segura de que ninguno de los dos nos escapamos de la cama.

Hay noches que la dejo dormir directamente en mi sitio, y me voy yo a su cama para poder estar todos más anchos.

No nos preocupa que sólo quiera dormir con nosotros.

Realmente que tarde más o menos en irse a su cama y más adelante a su dormitorio es algo que no nos preocupa.

Nos gusta dormir todos juntos, a mi me gusta dormir acompañada y entiendo que no es justo negarle ese derecho a ella.

Más adelante haremos la obra de su habitación, ya con más tranquilidad y menos urgencia, y para cuando tenga su cama en su propia habitación compraremos una cama más grande para nosotros y siempre será bienvenida.

La independecia se gana de otra manera, no forzándola a hacer cosas que no quiere o que no son de su agrado, o para ganar nosotros intimidad, que podemos encontrar en otros momentos y lugares.

Y dando el pecho, o no dándolo, al final los despertares son los mismos durmiendo juntos que durmiendo separados, y para tener que levantarnos a diario 2 o 3 veces de la cama, mejor que solo haya que girarse.


¿Vosotros compartís la cama con vuestros hijos? ¿Duermen en la suya y sois invadidos con alevosía y nocturnidad? ¿O duermen en su cama y no aparecen por vuestro dormitorio hasta las 10 de la mañana?

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