No vamos a tener más hijos.

Hoy os vengo a hablar de porque tenemos una hija única y no queremos tener más hijos.

Nuestras razones para no tener más hijos.

Lo primero que quiero recalcar es que todas estas razones son opiniones personales y no suponen un ataque o una crítica a todas las personas que tienen 2 o más hijos.

Lo segundo es que esta es nuestra opinión a día de hoy, y es algo que tenemos muy claro y muy decidido. Pero la vida me ha enseñado a no decir “De este agua no beberé” porque entre otras cosas, hoy no sería madre.

Algunas de estas razones pueden ser consideradas egoístas por algunos, pueden no tener fundamento para otras personas o pueden ser banales para otros. Con este post no quiero convencer a nadie de tener más o menos hijos, y espero que nadie pretenda lo mismo conmigo.

Eso sí, me encantará escuchar vuestros puntos de vista y vuestras experiencias, incluso si estáis en desacuerdo conmigo.

También escribo el post, porque la pregunta del millón aburre a veces, y es un gustazo poder espetarle a alguien en la cara un LeeMiBlog cuando te sueltan el clásico: ¿Y para cuando el segundo? – Para nunca. – ¿Porqué? – Lee mi blog. Y tan ancha te quedas

Aprovecho la ocasión para recomendaros este post de Mamá Lanuguita, donde habla de todos los estereotipos despectivos que la sociedad suele aplicar a un hijo único.

Nosotros tenemos hermanos, pero nuestro vínculo no es fuerte.

Tanto SantoPadre como yo tenemos hermanos, pero no tenemos una relación de gran amistad con ellos. No nos llevamos a matar ni nada por el estilo, pero ninguno de los dos hemos tenido una relación fuerte que nos uniera a nuestros hermanos, y de hecho a la gente en la que nos apoyamos más son nuestros amigos. Es por eso que la idea de que nuestra hija tenga un hermanit@ para que sean amigos para toda la vida, no nos convence.

Queremos tener nuestro tiempo y nuestro espacio.

Aquí entramos en esa parte “egoísta” de las que os hablaba, y es que queremos seguir teniendo algo de tiempo para nosotros, queremos seguir teniendo nuestros hobbies. Ahora mismo, en especial para mí, esos hobbies están aparcados, pero los quiero seguir teniendo.

Y no, no digo que no se pueda con más hijos, pero se vuelve más complicado. Al final, los días tienen 24 horas, y tienes que repartir esas horas como mejor puedas.

Más hijos, significa más tiempo que has de sacar de otro lado. Más tiempo tuyo que has de dar a tus hijos, porque eso es lo que necesitan tus hijos, que les ofrezcas tu tiempo. Y antes que dejar de ofrecerles mi tiempo a más hijos, prefiero tener menos hijos y más tiempo.

Queremos mantener nuestro nivel de vida.

Tener más hijos significa tener más gastos. Sé que no multiplica los gastos exactamente, pero aunque de toda la vida se haya dicho que donde comen dos, comen tres, nadie puede negar que un hijo más, significa necesitar más dinero. Y eso significaría, cambiar nuestro modo de vida. Significaría trabajar más y pasar menos tiempo con ellos, o cambiar nuestro estilo de vida y posiblemente renegar por ello.

Queremos vivir con el estrés justo

Para mí, los multipadres son seres superiores. Los venero hasta puntos insospechados, pero jamás me atrevería a ser uno de ellos. Hacen lo imposible, y eso me genera un estrés que no deseo. Porque en algún momento, y algunos valientes en todo momento, te encontrarás que eres un adulto, a solas, con 2, 3 o más niños a tu cargo. En la calle, en el parque, en casa. Tienes que estar pendiente de todo y de todos.

El miedo a lo que “pueda pasar”.

Nuestra hija es perfecta. Está mal que yo lo diga, pero es así. Tiene sus cosas de bebé, pero cada vez soy más y más consciente de que tener un bebé tan sano, sin problemas de salud, que crece tan bien… es una suerte de lotería. He tenido un embarazo tan bueno y estamos teniendo una crianza tan relativamente buena, que me aterra que eso pueda no ser así con un segundo hijo.Y sí, sé que si todos pensáramos eso el mundo se acabaría. Pero es mi miedo, y está ahí.

No queremos tener otro hijo tan pronto…

A mi aún no se me ha pasado el susto del embarazo, del parto y del post-parto. Las cosas como son. Intensita aún agota mi paciencia ella solita, por lo que pensar en tener otro embarazo y como resultado otro hijo ahora, es algo que me pone los pelos de punta.

Pero no los queremos tener dentro de demasiado tiempo.

Por un lado, desde el punto de vista más lógico, si tomáramos la decisión de tener otro hijo, querría tenerlos muy seguidos. Por no poner nuestra vida en standby tanto tiempo, por comodidad, por afinidad entre hermanos, por poder aprovechar cosas como libros o ropa. Como ya os he dicho antes, a pesar de todo esto, no quiero volver a tener hijos pronto. Pero no quiero tener hijos más allá de los 35 años.

Sé que hoy en día el control en el embarazo es mejor, sé que no tendría que pasar nada. Pero tengo un par de casos cercanos de embarazos problemáticos y de bebés con problemas en mujeres de más de 35 años, y me aterra. Es un miedo infundado, son cosas que pueden pasar igual a los 20 años que a los 40, pero es un miedo que no logro hacer desaparecer.

No necesitamos un “juguete” para nuestra hija.

Hay mucha gente que, al comentar que solo queremos un hijo, nos ha esgrimido la razón de que sería bueno darle un hermanito/a a Intensita para que tenga con quien jugar. Esta afirmación me produce una suerte de muerte mental la mire por donde la mire.
Primeramente, el hecho de traer hijos al mundo por cumplir una misión o un propósito me parece aberrante. Ya me lo parecía cuando me decían que si no tenía hijos, quien me iba a cuidar (pues ojala que mi hija no, no deseo ese lastre para ella), y me lo sigue pareciendo en este sentido.

Para mí, que mi hija tenga un hermanito para jugar con él, es una consecuencia del hecho, no una razón para que decida tenerlo. Primeramente porque sé que esa premisa no siempre es cierta, sino que nos lo pregunten a nosotros. Y seguidamente, porque un segundo hijo no debería ser el juguete o el amiguito obligatorio de nadie.

Si me dijeras que vivimos en una casa en el monte, aislados de la civilización, podría llegar a parecer que si no juega con seres de una edad cercana a la suya, sino solo con nosotros, se perdería mucho.

Pero por suerte, vivimos en una ciudad, con muchos niños. Pronto irá a la escuela infantil o al colegio, y tendrá compañeros y amigos con los que jugar. Así que no veo que sea un problema tan grave como algunos nos quieren hacer creer.

Nuestros deseos de paternidad están completos

Para nosotros, tener una hija es suficiente. Sí, claro que echaré en falta no volver a vivir tantos momentos mágicos y bonitos, más ahora que ya hemos pasado por el shock de ser primerizos en absolutamente todo. De la misma manera si tuviera 15 hijos, echaría en falta no vivirlo una 16ª vez… Así que en algún momento hay que decir, ha sido suficiente. Y para nosotros, ya lo es.

Creo firmemente que tener más hijos o no tener ninguno, es algo que se hace por deseo, porque deseamos a ese ser y deseamos vivir de nuevo esas experiencias tan especiales. Porque se desea un modelo de familia concreto. Y esto me parece genial y me alegro mucho por todas las diferentes opciones de familia.

Pero no son la nuestra. No es nuestro deseo. Este es nuestro modelo de familia y es el que queremos tener.


Espero que nadie se haya sentido ofendido o atacado con este post, y si estás en desacuerdo conmigo, me encantaría que me contaras porque tú tienes o quieres más hijos y cuáles son tus razones.

Ah, y como madre de una hija única que tiene las cosas muy claras, pido lo siguiente. El destierro eterno a frases como:

  • Bueno, ya cambiaréis de opinión.
  • ¿Ay porque? Si es muy bonito tener más.
  • Qué pena, crecerá muy triste y sola.
  • Pues no sabéis lo que os perdéis.

Y un largo etc.

Si, te estoy mirando a ti, señora de la cola del super, vecina del 6º o familiar cercano impertinente… Respeto y valoro que usted tenga o quiera más hijos. Así que valóreme usted a mí que yo no los desee.

10 comentarios

  1. Me encanta, muy necesario post, y tu forma de decirlo tan clara y directa más. Yo hasta hace poco no quería otro hijo, no me apetecía, fue hace un año apenas que me animé, que me volvía a apetecer. Se llevan más de cuatro años, a mi me perece fantástico, ha llegado cuando tenía que llegar, pero a la gente le parece “demasiado tiempo”, la norma social dicta dos o tres máximo. Y todo el mundo presionando des de que tenía apenas un año, para que “jugaran juntos”. Hemos tenido una hermana nuestro hijo, para ampliar la familia, no una amiga.
    Un abrazo guapa!

    • Gracias por el comentario!
      El caso es que la gente siempre tiene para opinar, y parece que las cosas tiene que ser con un propósito, en vez de por lo que realmente debería ser, por amor y deseo.
      Un abrazo

  2. Comparto todo lo que has expuesto. Soy hija única y madre de un niño que será hijo único. Hay una percepción muy negativa de los hijos únicos y también se idealiza el amor fraternal. Ese comentario de “Pobre, va a estar solo y triste” me repatea. PD. Mil gracias por la mención ❤️

    • Gracias Mamá Lanuguita!
      Me inspiraste mucho con tu post, y me tranquilizas mucho, porque es cierto que queremos formar un modelo de familia que no conocemos en nuestro entorno (padres de hija única) y también da un poco de miedo, por todos los “que dice que dirán”.
      Creo que si un niño tiene cubiertas sus necesidades de amor y de socialización con seres de edad similar, esas cosas que se dicen son ataques ignorantes.
      Un abrazo!

  3. Súper bien explicado y entiendo todos los puntos que explicas, sobretodo dónde dices que tener más o menos hijos (o ninguno) es algo que se decide por lo que quieres. Ni para que tenga un juguete el mayor, ni para que sean amiguitos para siempre, ni para que te cuiden.
    Yo no quería tener hijos y ahora tengo dos. Me entran ganas de tener un equipo de fútbol cuando me dicen frases como: “Ya tienes la parejita, ya paras, ¿no?”, “Qué poquito se llevan, ¿fue una sorpresa el segundo?”. La cosa está en meterse en jardines ajenos sin pedir permiso…
    Un abrazo!

    • Gracias por el comentario Marina!
      Pues a eso iba el post, a toda esa gente que mira tu maternidad desde el punto de vista de sus propios deseos y anhelos. Si no tienes, si tienes pocos, tienes muchos, muy seguidos, muy separados, si te “plantas” teniendo solo chicos o chicas, si decides ir a por el cuarto… el caso es que siempre hay alguien que sabe mejor que tu.
      Un abrazo!

  4. Ya sabes lo que pienso. Y respeto. Nada nada nada mejor que estar seguro y feliz con las decisiones que tomamos en la vida. Y tener o no hermanos jamas afectará a que la felicidad de tu hija sea más o menos por ello. Te lo dice una que tiene una hermana que es uña y carne, pero tiene otra que la ha hecho llorar incontables veces.
    Y, siempre, ser felices con lo que hacemos!

    • Exacto Marta!! No los has podido resumir mejor. Lo que realmente hará felices a nuestros hijos es que estemos felices con las decisiones tomadas, y por ello seamos personas felices.
      Un abrazo!

  5. Me encanta como lo has esplicado. K mania tiene la gente de criticar todo porque si. Nosotros siempre quisimos familia numerosa, no para que jugaran juntos, sino porque era lo que queríamos. No creo que tengamos mas y en mi corazón soy madre de 3 ya que he pasado 3 embarazos y 3 partos aunque no los tenga a todos conmigo.aguantar comentarios del tipo “hay se llevan tres años y medio? No es mucho?” Pues mire no era lo que teniamos en mente pero es lo que hay y no tengo porque explicar a todos los entrometidos que por medio falleció su hermana. Y lo del k bien la parejita ahora parareis no? Pues mira no creo k tenga mas porque psicológicamente no creo que pudiera pasar por otro embarazo. Pero no porque tengamos el esteretipo deseado. Del mismo modo mi primo es hijo unico y su peque será lo mas seguro también hija única. El siempre decia que nosotros sus primos (somo un montón) eramos sus hermanos y la verdad es que es como si lo fuéramos. Eso es lo que quiero para mis hijos, saber querer y CREAR fraternidad, eso no siempre lo da la sangre. Un abrazo y me encanta tu familia

    • Muchísimas gracias por el comentario Mamá Sin Red. Efectivamente, tu caso además plantea el dilema moral de cuando esos comentarios no solo son banales y absurdos, sino peligrosamente atrevidos e hirientes. A cuanta gente no le habrán dicho si no van a tener más hijos o más juntos, y hay historias tan duras como la tuya detrás…
      Me encanta todo lo que has planteado, yo también soy de la opinión que la fraternidad se crea, no es genética, y eso se puede hacer con los hermanos o con otras personas, si educas en esos valores.
      Un abrazo!

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