Foto de padre con hija en los hombros caminando casi solos, la conciliación no existe son los padres
Conciliando

La conciliación no existe… son los padres.

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El tema del que os vengo a hablar hoy no es ninguna novedad, y es la priedra filosofal estructural de este blog: La conciliación, o la certeza de que la conciliación no existe como tal. O no lo no existirá realmente hasta que ellos, todos los padres, tomen la iniciativa y se pongan las pilas

La conciliación no existe, son los padres.

Pues eso, no lo puedo decir más claro. La conciliación no existe. Hoy en día, en la mayoría de casas, todo el peso de la conciliación familiar y laboral recae en los padres (madre y padre) o debería (en ellos).

Por mucha legislación que tengamos al respecto (y todo lo que nos queda) la realidad es que la mayoría de empresas aún están muy lejos de entender la importancia de la natalidad y la crianza, y se olvidan de que para que su empresa funcione, todos los engranajes deben estar bien engrasados.

Y luego está esa otra la parte, LA OTRA PARTE, que en según que casos se olvidan o eluden cualquier responsabilidad que les correspondiese por haber colaborado en la creación de un miniser. También esto es responsabilidad de los padres, los otros, de ser ejemplo y recordarles que la cosa no funciona así.

Para las empresas la palabra conciliación no existe.

En otros posts de este blog os he contado como mi estatus de autónoma o autoempleadora viene ligado directamente a nuestra idea de ser padres.
El horario y el sueldo ligados a mi trabajo en su momento, eran mucho peores que los de mi pareja y como mi trabajo podría hacerlo perfectamente en casa, decidimos tomar el paso de lanzarnos a la aventura de que yo fuese autoempleadora.

Imagen de un jefe y una empleada ante un portatil en pose colaborativa, para el post la conciliación no existe son los padres
Mientras los altos cargos no valoren la crianza, la conciliación no existirá.

Mi pareja si contaba, y cuenta, con un horario compacto, lo cual no sólo nos ha permitido organizarnos para que yo pudiera mantener mi trabajo durante esos 18 meses en los que nuestra hija no fue a la escuela infantil, sino que son la base fundamental de nuestra idea de crianza.

Pero esto fundamentalmente ha sido una apuesta muy arriesgada nuestra, que hemos optado por renunciar a mucho por estar por nuestra hija y que se críe el máximo tiempo posible en casa y con nosotros presentes.

La conciliación no existe ni existirá hasta que ellos se pongan las pilas.

SantoPadre tiene una jornada laboral continua de 7 a 3, que le permite estar toda la tarde en casa (salvo excepciones muy puntuales). Este hecho, además de deseado era un punto determinante en la decisión de convertirnos, de verdad, en padres. De no haber existido esta posibilidad, yo seguramente habría optado por no ser padres.

Y a pesar de que hay un camino muy largo que recorrer incluso allí, es de agradecer que al menos tengan contemplada la posibilidad de faltar X horas de trabajo para acudir al médico acompañando a sus hijos. Que menos. Pero siendo una empresa mayoritariamente masculina, todavía es algo que no ocurre a menudo. Y cuando ocurre, sigue sobrevolando el clásico tufillo machista, y te plantan las etiquetas de calzonazos en adelante.

Mientras los pocos padres que verdaderamente son responsables de su crianza tengan que aguantar estas etiquetas, y el resto se lave las manos y opte por no hacer uso de sus derechos deliberadamente, la realidad seguirá siendo la que es: la conciliación no existe, ni se la espera.

Who run the world, boys. Y ellos tienen la responsabilidad de cambiar esto.

Por mucho que me gustaría que Beyonce tuviera razón, y por mucho que piense que si nosotras nos pusiéramos verdaderamente firmes el mundo empezaría a girar al revés si quisiéramos no te flipes… La realidad es que este mundo, fuera de nuestras fronteras en especial, está dirigido por hombres. Hombres que piensan principalmente en beneficio de los hombres (ellos mismos, entiéndase). Y por desgracia, la gran mayoría, no consideran a los niños importantes ni relevantes.

La crianza y la infancia es algo que cada día ha ido cotizando más a la baja, y los niños se han convertido al menos aparentemente en un estorbo en la sociedad. Y si no que se lo pregunten a aquellos que piensan que los niños no deberían hacer viajes largos en avión o acudir a un restaurante.

Y es que si el mundo lo gobiernan ellos, y para ellos los niños no son importantes, la conciliación se convierte directamente en una utopía.

Nosotras también somos responsables.

No me refiero a que es cosa nuestra que los niños pasen más horas con un progenitor, en vez de con cuidadores externos, y que tengamos que ser sólo nosotras las que hagamos malabares entre carrera laboral, crianza y hogar.

Me refiero a que no solo tenemos que quejarnos entre nosotras y ante la sociedad de que hay que cambiar las cosas… sino que hay que exigirlas en nuestra casa primero. Que si la conciliación no existe en nuestra casa, la reclamemos para nosotras.

Es nuestra responsabilidad como mujeres, exigir ese cambio, demandar que nuestras parejas, los padres de nuestros hijos, se responsabilicen en igual manera.

Que la casa no es sólo cosa nuestra, que cuidar de los hijos no es solo cosa nuestra, y que todos en casa tenemos los mismos derechos. Que si él se va a jugar al paddel 3 horas entre semana, tu tienes el mismo derecho a faltar 3 horas en tu casa para usarlas a tu gusto y conveniencia.

Hay que practicar un poco más la custodia compartida dentro del hogar, y responsabilizarnos todos de que la familia al completo disponga de sus momentos de respiro, de sus tareas del hogar, de sus momentos de crianza…

Y dar ejemplo a nuestros hijos, niñas y niños, de lo que se espera de ellos en el futuro. De que deben aspirar a tener una pareja corresponsable y que ellos (y ellas) deben serlo de igual manera.

La conciliación no existe, así que la legislamos.

La realidad hoy en día es que la conciliación no existe. Eso está más que claro. Así que desde las altas instancias han decido legislarla.

No me voy a explayar mucho, porque ya os hablé en su día de que opinaba sobre los permisos iguales para madre y padre y porque creo que ha sido un error priorizar la igualación de los mismos, antes que conceder a las familias más tiempo en total y que ellas se organicen a su conveniencia.

Sea como fuere, esta decisión iba a ser complicada y tendría sus peros.

Entiendo bien que esto se ha hecho para que tanto mujeres como hombres “penalicen” de igual manera a un contratador… pero todos sabemos que esto no lo soluciona todo.

Que para un empleador sigue siendo la mujer la que se embaraza y puede suponer riesgo de baja por embarazo, que son ellas mayoritariamente las que siguen encargándose del cuidado de los niños cuando éstos enferman… por lo tanto, sigue sin cumplirse la premisa de que esto lo hacen por que ante un jefe seamos todos iguales.

Y luego está el tema de que el que no sea corresponsable de todas maneras, tan sólo va a disponer de unas vacaciones más amplias, para salir aún más días con los amigos mientras su mujer se recupera en casa y cría a sus retoños.

La conciliación no existe y no existirá mientras ellos no den el paso.

Y esto, por mucho que nos pese a todos, es así. Porque el cambio será feminista pero mientras ellos, todos, no se suban al carro, esto no se solucionará.

Mientras esto sucede espero, aplaudiré fuertemente a todos aquellos que de manera más o menos pública no sólo se responsabilizan de la crianza en la medida que les corresponde, sino que hacen ejemplo de ello.

Padre dibujando con hija, la conciliación no existe son los padres
Criar y educar es tarea de todos.

Este post también es para ti, padre que si lo haces bien. Para que seas escudero y defensor de aquello que haces a diario. Para que cuando en el trabajo oigas comentarios arcaicos y veas a compañeros escaqueadores, les des a entender que no todos sois así, y que lo que hacen está mal.

Que ser padres no es meterla, sacarla y hacerle un bombo a tu señora. Para eso nos vamos a un banco de esperma. Ser padres es criar, es dar amor, es compartir las responsabilidades y ayudar a educar a los niños del futuro. Porque si tí, padre, la conciliación no existe.

Que el cambio es feminista y la llave la tenéis vosotros, los padres.

No quiero despedirme sin abrazar muy fuertemente y agradecer con todo mi corazón a todos aquellos padres, compañeros, amigos que os esforzáis a diario por ser el cambio y promoverlo. Esto va dedicado a todos los hombres responsables que se han cruzado en mi vida.

Padre besando a su bebe, la conciliación no existe son los padres
Necesitamos más padres implicados.

Por visibilizar una paternidad que ojala deje de ser diferente y pase a ser la norma. Por ser mejores padres y ser referente para otros. Por darle en las orejas a aquellos que no lo son, y por demostrar que si se quiere, se puede.

Que si ser hombre es ser valiente, no hay nada más valiente que esto.

Gracias de corazón a todos, por acompañarnos. ¡Y feliz día del padre!

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