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Recetas tradicionales con caldo Aneto

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Lentejas a nuestra manera

Cuando salió el concurso del mes pasado del caldo Aneto y Madresfera “Cocinar con y para niños”, pensé enseguida en esta receta porque es de las comidas que más le gustan a Intensita. Pero para mucha gente las lentejas no acababan de ser una comida para niños, y al final lo dejé pasar.

Luego la vida de madre me arrastró, y al final no conseguí sacar tiempor para aquella edición del concurso Esto me Aneta muchísimo.

Esto me aneta muchísimo: Una receta tradicional… pero un poco diferente.

Seguramente a nadie se le escapa como se hacen unas lentejas. No es una receta novedosa, y es un fondo de armario de la cocina mediterránea. Pero las nuestras son un poco diferentes a las habituales… al menos que las que hacían nuestras abuelas.

Son lentejas, si, pero no son exactamente ese guiso caldoso y potente.

Para empezar no llevan nada de embutido o “pringá”, lo que las convierten en una opción más saludable. Luego nosotros solemos optar por hacer un guiso más seco que el tradicional, asemejándose más a un arroz seco, que a un guiso caldoso.

Y finalmente, el alma de este guiso es un fantástico fondo en forma de caldo Aneto.

Caldo Aneto, la diferencia entre un guiso corriente y un guiso espectacular.

Caldo aneto de puchero con cuenco de lentejas, plato con pollo y otros ingredientes sobre tabla de madera

Hace ya muchísimo tiempo que descubrí que si el arroz seco estaba más rico hecho con caldo en vez de con agua… porque no lo probaba con otras elaboraciones.

Yo siempre he visto hacer las lentejas añadiendo tan sólo agua… y cuando pasamos de esta versión, a usar un buen caldo de fondo, nuestro guisos subieron de categoría.

Lentejas con caldo de Puchero Aneto.

La receta que os voy a dejar a continuación es la que realizamos todas las semanas en casa. Al final de la receta os añadiré algunas ideas para completar aún más este guiso, pero en casa no las llevo a cabo porque mis comensales son un poco delicados con la comida.

La siguiente receta es para 3 raciones, 2 de adulto y una ración infantil muy generosa.

Ingredientes:

  • 300 gr de lenteja pardina, remojada en agua al menos 12 horas.
  • ½ cebolla morada
  • ¼ de pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pechuga de pollo
  • 2 patatas pequeñas
  • 350 gr de tomate frito casero (tomate troceado, ajo, AOVE y dátil)
  • ½ litro de caldo de Puchero Aneto
  • Comino
  • Pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • Pimienta
Ingredientes para receta tradicional de lentejas con caldo aneto de puchero con cuenco de lentejas, plato con pollo y otros ingredientes sobre tabla de madera
Ingredientes para la receta de lentejas con Caldo Aneto de Puchero

Elaboración:

Picamos muy finamente la cebolla y el pimiento, y junto con el ajo prensado, lo sofreímos todo con un par de cucharadas de AOVE en una olla.
A mi me enseñaron a hacer esta receta echando todos los ingredientes a la vez en la olla, pero pararse a hacer un buen sofrito le aporta un extra a la receta.

Una vez esté bien rehogado el sofrito y la cebolla haya cogido un bonito aspecto transparente, añadiremos el pollo cortado en cubitos. Lo sofreímos todo hasta que el pollo se haya sellado por completo.

Pelamos y chascamos las patatas, que añadiremos a este sofrito. Chascar las patatas hace que las patatas suelten más almidón y hacen que el guiso esté más ligado.

Una vez todo haya tomado un poco de color, echamos pimienta (no será necesario añadir sal si cocinamos con poquita, con la que lleva el caldo es suficiente), 1 o 2 hojas de laurel, comino y pimentón dulce al gusto.

Removemos todo, y añadimos las lentejas bien escurridas. Mezclamos todo bien, y añadimos el tomate frito. Cocinaremos durante unos minutos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados, y pasaremos a agregar el caldo.

Para un resultado óptimo, yo suelo optar por echar el caldo justo para cubrir las lentejas, y voy añadiendo poco a poco según se va absorbiendo, hasta completa el medio litro de caldo empleado.

Añadir caldo Aneto de Puchero

Cocinamos sin dejar de remover durante mínimo unos 30 minutos. Las lentejas deberán quedar cocidas pero al dente, es decir, que cuando las muerdas ofrezcan una ligera resistencia, como lo haría un arroz seco de paella.

Y ya estaría listo para servir.

Portada para receta tradicional de lentejas con Caldo aneto de puchero, lentejas con brick de caldo, vasos de cristal y rama de eucalipto sobre mantelito de rafia

Variantes.

Como os comentaba antes, me debo a mis comensales, que son muy exigentes y poco amigos de la innovaciòn.

Pero esta receta es muy versátil y se presta a ser variada de múltiples maneras.

Si no queréis carne en el guiso, podéis optar por cambiar el pollo por una proteína vegetal, y el caldo por un caldo de verduras, para tener una opción vegetariana estupenda.

Si queréis un extra de hierro vegetal, o no queréis usar patatas, podéis sustituirlas por un puñado de arroz (preferiblemente integral).

Podéis añadir más verdura, como por ejemplo zanahoria o calabaza, y un toque muy original pasa por usar un poco de canela y jengibre en la mezcla.

Una manera muy sencilla de variar, es optar por usar otros caldos como fondo para el guiso, que le dará un toque distinto. Yo suelo variar el caldo por el de verduras, y me encantaría probar a hacerlas con caldo de zanahoria.

El toque extra.

Esta parte de la receta no la suelo hacer porque a SantoPadre no le entusiasma el pimentón. Pero si queréis que vuestras lentejas pasen de ser un plato corriente, a ser un plato principal con personalidad, hay un truco muy sencillo que os dará un punch extra.

Una vez hechas las lentejas, en una sarten aparte sofreímos un diente de ajo cortado en láminas con una cucharada de AOVE y una cucharadita de pimentón a fuego medio para que este último no se queme. Si nos gusta el picante, podemos añadir un par de cayenas enteras, o una guindilla picada a esta mezcla.

Sofreímos unos minutos, y servimos a modo de vinagreta sobre las lentejas ya emplatadas.

Es una manera fantástica de sorprender a vuestros invitados con un plato tan tradicional, pero con una vuelta de tuerca.

¿Y para los más pequeños de la casa?

Si tenéis pequeñines en casa que han empezado recientemente con los sólidos, ésta es una receta que se presta a ser toda una fiesta si estáis practicando el BLW.

Si vuestros pequeños ya tienen todos los ingredientes de la receta introducidos, podemos apartar un par de trozos grandes de patata y de pollo, y reservar un puñado de lentejas, y veréis que bien se lo pasan los pequeños.

No os negaré que al principio es un poco desastre, pero es una comida estupenda para seguir practicando la pinza, y es una comida que suele gustar a los pequeños, pues les aporta hierro que es lo primero que suelen reclamar cuando empiezan con la alimentación complementaria.

Si optamos por hacer las lentejas veganas o vegetarianas, no olvidéis que el hierro no hemo (de origen no animal) se absorbe igual de bien si se combina con vitamina C (en este caso el tomate frito casero). O bien les añadimos algún alimento con vitamina C, o el postre de ese día lo enfocamos a una naranja o una fresa…


Espero que os guste la receta, y si la probáis no dudéis en contarme que os ha parecido.

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Comentario (1)
  1. La Madre del Pollo 5 meses hace

    Maravillosa receta y completísima. Tomo nota de todo! Muchísimas gracias por compartirla con nosotros.

    Responder

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