GALM – Grupos de apoyo a la lactancia

En este post os vengo a hablar un poco de los grupos de apoyo a la lactancia, desde mi experiencia, y porque le recomiendo a todas las madres que conozco, que acudan a uno.

Pero lo primero es lo primero:

¿Que es un GALM?

Pues supongo que cada grupo, en cada población, será diferente, y su composición y su funcionamiento será variable. Pero la función en todos ellos, es la misma. Compartir nuestras experiencias en la lactancia y ayudar a otras madres.

En mi ciudad, el Grupo de apoyo a la Lactancia es un grupo de madres, que hemos dado o damos el pecho, y nos juntamos dos veces al mes.

En nuestro caso, el grupo está principalmente dirigido hacia la lactancia, pero se trata también la crianza de apego y todo lo relacionado con la maternidad.

Una vez al mes se realiza una reunión que llamamos de Madre a madre.

En esta reunión, nos juntamos todas, en un ambiente distendido, a contarnos nuestras dificultades (y logros) en la lactancia. Y sobretodo, procuramos ayudar en  la medida de lo posible a las nuevas madres que acuden al grupo, con sus problemas y dificultades.

Aparte una vez al mes, un par de semanas más tarde, realizamos otra reunión, de caracter más didáctico. Cada mes tratamos un tema relacionado con la lactancia y la crianza, como por ejemplo la Alimentación complementaria o el Baby Led Weaning.

¿En que puede ayudarte un GALM?

Principalmente, la función de un grupo de apoyo a la lactancia, trata de eso, de ayudarte en tu lactancia.

Bien si tienes problemas de agarre, no sabes como empezar un banco de leche, tienes dudas sobre tu lactancia, en un GALM te pueden ayudar.

Hasta donde yo sé, en la mayoría de GALMS, o bien cuentan con el apoyo de una asesora de lactancia, o bien hay madres lactantes con mucha experiencia. Ya tengas un problema de agarre, un posible frenillo, o una mastitis, es muy probable o que sepan detectarlo, o que sepan derivarte de manera efectiva a un profesional especializado.

Yo, como ya os he contado en este post o en este otro, tuve unos comienzos muy tumultuosos con la lactancia, debido a un frenillo. Un frenillo que mi pediatra no revisó, y que en el GALM supieron diagnosticarme enseguida.

Fuí cuando la peque tenía un mes y medio, y tan solo el hecho de ponerle nombre a lo que nos ocurría, me quitó un peso inmenso de encima.

De hecho, mi problema se solucionó solo, por la propia evolución y crecimiento del bebé, en cuestión de un par de meses.

¿Y entonces, porque sigo acudiendo a las reuniones?

Porque ir a un GALM no solo trata de acudir con un problema en la lactancia, y que te ayuden a encontrar una solución.

Personalmente considero que la parte más importante de esas siglas, radica en Grupo de Apoyo. Todas las personas que acudimos a un grupo de apoyo a la lactancia, estamos viviendo una maternidad, o la han vivido recientemente.

Somos madres todas, y de manera similar o no hemos vividos experiencias parecidas a las que ha vivido otra madre.

Nos comprendemos, nos apoyamos y nos animamos.

Cada mes, acudo a las reuniones, más o menos multitudinarias, para sentirme arropada, para lloriquear que llevo dos semanas con 5 tomas nocturnas, preguntar si es normal el color de las cacas, o fardear de lo bien que anda ya la peque.

También acudo, y cada vez más estoy sintiendo esto como una piedra angular de mi maternidad, para apoyar a otras madres.

Para contar mi experiencia, dar luz a los episodios más oscuros, y poder decirle a otras madres, te entiendo, he pasado por ahí.

Estamos ahí, para animarnos a seguir.

Para comparar tipos de crianza, para darnos consejos a la hora de introducir alimentos, hacer un banco de leche o destetar a un bebé.

Acudimos para ayudar a otra compañera que no ha pasado por las etapas que nosotras ya hemos superado. Para pedir ayuda a las que ya han vivido las que nosotros estamos pasando.

Y cuando deje la teta, ¿que?

Pues la verdad es que cada vez me está picando más el gusanillo del grupo de apoyo.

Como os he dicho antes, en el grupo no solo tratamos los problemas que nos puedan surgir en la lactancia y las dificultades que podamos estar pasando. También nos aconsejamos en temas de crianza y compartimos puntos de vista sobre la maternidad.

Pero aparte, me gusta ayudar. Soy una persona que siempre he sido muy voluntariosa, cualquier que me conozca un poquito sabe que me apunto a un bombardeo.

Por ello entre otras cosas, estoy ayudando a mi grupo a organizar el Foro de GALM s de Andalucía que se celebra este año en nuestra ciudad, del cual seremos orgullosas anfitrionas.

Así que el día que nuestra lactancia acabe, y nuestro destete sea algo real, sospecho que seguiré yendo a las charlas. Porque ellas son mi tribu 1.0 y porque quiero ayudar a todas las madres que pueda. Quiero devolver ese apoyo que me ayudó a seguir adelante, y que me mantuvo en mi compromiso, del que os hablaré otro día.

Hoy os dejo con el consejo de acudir a un grupo de apoyo, ya sea a la lactancia, a la lactancia artificial, o a la crianza. Buscad un tribu afín a vuestro estilo de crianza, porque a menudo, es necesario hablar de todos estos temas con gente que piensa igual que nosotras.

Si tienes problemas o solo necesitas sentirte arropada, acude a tu GALM.

 

Fotografía: Designed by Prostooleh / Freepik

 

 

 

 

2 comentarios

  1. Qué importantes son los grupos de apoyo, no sólo para la lactancia materna sino para todas las dudas que van surgiendo, que no son pocas. Realmente uno de los grandes problemas de nuestra sociedad es lo solitario que puede llegar a ser el día a día y rodearnos de personas que viven y comprenden nuestras experiencias es fundamental.

    • Eso pienso yo, Mamá Lanuguita. Yo no sé que sería de mi, como madre, sin mi tribu 1.0 y 2.0 … Todo es nuevo, todo da miedo, todo nos genera duda y por todo nos sentimos culpables. Tener una tribu hace todo eso muchísimo más llevadero.

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